¿Sabes que te recuerdo?


 

¿Sabes que te recuerdo?


Y si me pongo a recordar un poco, un poco no, recordar mucho, lo mucho que estuviste conmigo todos estos años. Creo que tengo el privilegio de tener una muy buena memoria para las cosas, para recordar cosas, momentos, escenas desde que era bastante niño, en muchos de esos recuerdos estas tu, siempre cumpliendo ese rol de mamá perfecto (aun sabiendo que la perfección es un mito). Los seres humanos siempre nos marcan los recuerdos mas difíciles que vivimos junto con quienes estuvieron allí para ayudarnos y protegernos, recuerdo la época mas difícil de pobreza que junto con mi hermano tuvimos que vivir, recuerdo que teníamos poco para comer y muy poco para vestir, recuerdo tus mudas de ropas agujereadas, rotas, viejas, deshechas, incoloras; ¿sabes? Ingenuamente creía de pequeño que esas dos mudas de ropa eran tus preferidas, allí estaba yo todo niño e ignorante de que no tenias mas para ponerte. Recuerdo aun mas cuando teníamos poco para comer e inmortalizaste como con un truco de magia tus lentejas con “paticas” de pollo y arroz, la arepa solo con mantequilla que varias noches y mañanas nos tocó a mi hermano y a mi tener de desayuno y cena ¿y como no? Jajajaja, ver que le sacabas el relleno a las arepas para usarlo para otra comida mas tarde.

Yo no sabia en la felicidad o ignorancia de nuestra niñez todo lo duro que te toco soportar y sufrir por nosotros ¿Cuántas veces habrás llorado a solas con impotencia de tener a un compañero tragado por el orgullo de su profesión y asombrado por el fanatismo de su religión? Si, ese compañero tuyo que no le importábamos nosotros tres y que en ocasiones tuviste la valía de decírselo para que entrara en razón.

Recuerdo también mis primeros cumpleaños, tan presente la “torta”, ese bizcocho de harina hecho al horno sin mas, sobraba que le pusieras crema, sobraba que la adornaras, siempre me gustó como la hacías, hasta la mezcla que me dejabas en la olla para que me la comiera yo sólito y aun así tu advirtiéndome con un “ten cuidado que te va a dar una cagazon”, pero igual me marco esa “torta” icónica que algunos años no fue posible que me hicieras por la pobreza que nos ridiculizo varias veces. No sabes cuanta falta me hace esa torta, no sabes cuanto me hace falta tu compañía, no sabes cuanta falta me haces tu.



Chilito

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Dos Arboles

Sobre el dios que cierra la vía de comunicación directa con sus fieles.